sábado, 13 de agosto de 2011

El PRIMER DIPLOMA de ESPECIALISTA en BIENESTAR ANIMAL en ARGENTINA

Con un orgullo no menor y como un paso más en mi vida profesional de más de 40 años, he recibido este Diploma de Especialista en Bienestar Animal. (ENGLISH VERSION)

El primero, como Médico Veterinario, lo recibí de manos de un ingeniero agrónomo, Decano de la entonces Facultad de Agronomia y Veterinaria de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), en febreo de 1969.

El Diploma de mi postgrado y especialidad en Salud Pública, me lo entregó un médico, el Director de la Escuela de Salud Pública (ESPUBA) de la Facultad de Medicina de la  Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), en 1984.

Y es este el primer Diploma que me lo entrega un médico veterinario, el Presidente del Consejo Profesional de Médicos Veterinarios (CPMV) de Argentina.

 En una sencilla y casi íntima  ceremonia protocolar, varios colegas recibimos este preciado y merecido documento al haber cumplido con los requisitos del Reglamento de Especialistas.

Según fue establecido en la resolución 728 del 2010, de esta forma se pretende "otorgar a un médico veterinario matriculado, el diploma que certifica su especialidad práctica, jerarquizar al profesional dedicado de lleno a una rama de las Ciencias Veterinarias, donde  se destaca y sobresale, de acuerdo a su preparación, estudio, práctica, capacitación, renombre dentro de los colegas, luego de demostrarlo fehacientemente de acuerdo a una serie de requisitos que a continuación se detalla en este Reglamento. Este reconocimiento de excelencia del profesional contribuye al desarrollo de los conocimientos en el área específica de las Ciencias Veterinarias elegida por él, para elevar la calidad de la intervención veterinaria en la sociedad, contemplando la necesidad del mantenimiento y defensa de la integridad y singularidad de la profesión."

Las palabras del Dr. Agustín Nápoli, presidente del Consejo Profesional de Médicos Veterinarios (CPMV) fueron similares en el concepto que usó en ocasión de la primera entrega de Diplomas, resaltando que vivíamos un momento histórico para nuestro Consejo Profesional ya que además de certificar la especialidad práctica, se jerarquiza así nuestra profesión, las Ciencias Veterinarias.

Entre los colegas presentes, otro Especialista, en este caso en "Medicina Felina" el colega y amigo Dr. Rubén Mario Gatti

Ya en la intimidad, no fue sencillo explicarle a Theo que a pesar de mis retos, de sus protestas, de su cara de "¿por qué a mí?" cuando le digo a algo que "NO", otros dicen y opina que yo me ocupo y preocupo por su bienestar.

Claro que SU bienestar no es sólo sus vacunas, su alimento, sus baños y sus paseos.

También en SU bienestar sacarlo a pasear con correa, NUNCA dejarlo correr en libertad en plazas o parques públicos, aunque otros perros lo hagan.

SU bienestar está regido por reglas y normas, que, como Theo no las puede leer, es OBLIGACIÓN MÍA cumplirlas.

Claro que, muchas veces, por pensar así mucha gente opina que yo debo ser... lo que representa esta corbata!!

Exactamente así.

Quienes tratamos a los animales TENIENDO EN CUENTA sus NECESIDADES, haciéndonos RESPONSABLES de CUMPLIR LAS LEYES que evitan que un animal SEA UN RIESGO PARA OTROS, muchas, MUCHÍSIMAS VECES, somos... lo que muestra esta corbata.

Exactamente esto.

lunes, 8 de agosto de 2011

Los animales , sobre todo perros y gatos, perdieron un MAESTRO

Maestro es el que enseña, pero la gente –sobre todo en Argentina, lo usa para los colegios primarios o secundarios. A este imprescindible recurso, en la Universidad, algunos lo llaman Profesor, pero en otros países como México, lo llaman Maestro. 

Yo siempre he sentido en esa calificación una reverencia y un respeto mayor, y en algunos casos, una definición de la máxima calidad docente y académica.

Así siento ahora, que ha partido un MAESTRO de la Medicina Veterinaria, uno de los padres de esa medicina de excelencia que aspiramos todos a ejercer para nuestros pacientes.

Se fue un grande y, cómo todos ellos, se fue sin que muchos -como yo- se dieran cuenta.

Se fue en enero y me enteré, de casualidad, el día en que celebramos en Argentina el aniversario del comienzo de los estudios de las ciencias veterinarias. 

No sé si Uds. lo sabrían, si es así, perdón por poner algo viejo en este espacio, pero necesito compartirlo..
Pero quiero aprovechar esta pésima noticia para reflexionar sobre su partida y lo que era para nosotros, o para mí en particular.

Era lo máximo. Sus libros en inglés eran la “Biblia” donde estaban propuestas y respuestas que sonaban a “cómo pensar” , y luego “lo que hay que hacer” y terminar con “no hagas esto”.

Ni que hablar de cuando aparecieron las ediciones en español, que en nuestros consultorios mostraban a otros colegas amigos que “estábamos al día” ya que esa era la única forma d estarlo. Teníamos que leer en libros. Internet no existía en el mundo ni siquiera como palabra, menos como sistema. Una duda, una pregunta, una respuesta si se hacía o se esperaba de alguien de otro país, era esperada ansiosamente por semanas o meses.

¿Leer lo último? Sólo concurriendo a “la” biblioteca del CEPANZO, en el último piso del Hospital Posadas, viajando no menos de una hora en colectivo y otro tanto para volver, contento con  notas y fotocopias atesoradas para futuras consultas.

Ese mundo era el que Robert Kirk llenó, en los 60, 70 y mucho de los 80, con las sucesivas ediciones (la 14 se editó en el 2008) de sus “Current Veterinary Therapy” que en sus 10 ediciones llegaron a ser traducidas a muchísimas lenguas y vendiendo más de 250.000 ejemplares que se atesorarán en bibliotecas y consultorios de colegas de todo el mundo.

Además, para los que nos iniciamos en la Dermatología, el ABC surgió del "Muller and Kirk's Small Animal Dermatology", que ahora está en su 6ta. Edición.

Para que muchos de nosotros dijéramos, en alguna duda, “lo leí en EL KIRK”.

Tuve el privilegio de conocerlo, cuando ya estaba retirado, pero me hizo el honor de acercarse a conocerme. Esta foto es el testimonio de ese momento. Breve e intenso.

Lo recordé con estas palabras que puse en el blog que, al leerlo, me dio esta mala noticia.

Invited by Dr Fred Quimby visit Cornell. Fred know that I practice dermatology. I was in his office and his secretary told me "somebody want to see you" , I don't understand who is waiting for me when I saw one person sitting with a red book in his hands... I feel a chilling in my backbone... that humble person was the famous Prof. Kirk, and gave me his last edition book dedicated. I never forget that moment. Great & humble. A real teacher.

viernes, 5 de agosto de 2011

PALABRAS DEL JEFE DE GABINETE ANÍBAL FERNÁNDEZ EN EL ACTO DE LANZAMIENTO DE LA POLÍTICA DE TENENCIA RESPONSABLE Y SANIDAD DE PERROS Y GATOS, EN LA RESIDENCIA PRESIDENCIAL DE OLIVOS.

Muchísimas gracias, trataré de graficar más o menos de dónde parte esta posición y cuál es la visión que nosotros tenemos de este tema y cuáles son los dos ejes centrales de la posición que estamos resumiendo a partir del día de hoy, en representación y por decisión de la Presidenta de la Nación.

La posición asumida respecto de lo que significa la tenencia responsable de perros y gatos la hemos demostrado hace muchos años.

De esto hemos hablado hace mucho tiempo y los dos sabemos lo que estamos pensado al respecto, cuál es el objetivo que perseguimos con esto, y desde el primer momento lo exhibimos de la mejor manera que pudimos con el Gobierno del Presidente Kirchner y con su okey hablando o escribiéndole más bien dicho a aquellos intendentes o gobernadores que teníamos necesidad de que tuvieran el gesto: no cometan el error de hacer las cosas que se están haciendo mal porque no dicen que se están haciendo mal.

Es mentira que la sociedad tiene una vocación eutanásica, es mentira eso, como Intendente yo lo aprecié, durante muchos años, porque siempre aparecía en las reuniones de los vecinos el que venía llevando la voz cantante y decía: “mire, nos se puede más, hay que meter la perrera en el barrio”. Y entonces habíamos agarrado tanto la mano al tema que la primera solución era sí, olvídese, perrera. Entonces dejamos el sistema al costado y seguíamos hablando de todo lo que ustedes quieran, pero cuando terminaba el tema y ya nos estábamos yendo había que dejarlos pararse y decir: “bueno, usted se hace cargo, entonces yo mando a la perrera”. Entonces saltaba uno de los que estaba en la reunión y decía: “espere, espere, la perrera no”. Entonces el otro decía: “no, no”, y el último que decía que no era el que había propuesto la idea.

Ninguno tiene esa vocación de exterminio, del sacrificio, del matar por matar a la mascota, al perro o al gato porque sí. Tampoco se pueden dejar las cosas como están, entonces hay que pensarlas y analizarlas. Yo no tengo duda que mañana este análisis que estamos haciendo hoy, y que tiene dos ejes centrales y les pido atención para explicarlo, lo van a tratar de degradar o banalizar, pero nosotros que entendemos de este tema y sé que hay gente de todo el país analizando lo que estamos analizando vamos a tener un poco más de entidad para defender una idea, que nos pertenece a todos, y que la fuimos discutiendo, durante mucho tiempo, de la mejor manera que hemos podido.

Sentimos que teníamos que inmiscuirnos en ese tema, trabajar, hacer algo, decir, escribir, ponerlo en el blog, comentarlo, llamar la atención de quien no podía, contarle porqué estaba el error, cómo se podían resolver las cosas, ayudar, siempre algo se podía hacer, pero siempre era algo insuficiente. Nosotros entendíamos que había que fijar una norma que reflejara la preservación de la salud pública. Por supuesto porque es el eje central, que nosotros tenemos que estar discutiendo, pero que tiene que tener un profundo respeto por la diversidad biológica.

Nos fuimos tomando de toda la normativa: la decisión de Naciones Unidas, adoptada en el 67’ y UNESCO, que habla puntualmente de “malos tratos o tratos crueles con los animales”.

También hablaba del derecho a vivir y crecer en condiciones de vida y libertad propia de las especies, un respeto por el ser, cómo trabajarlo, cómo aprender a trabajar con él, cómo interactuar con él para proteger a nuestras mascotas. En 1990, la Organización Mundial de la Salud elaboró una guía – que todos conocen – que se utilizó de la mejor manera, pero siempre termina siendo insuficiente cuando no es el Estado el promotor, el que active fuertemente sobre esa posición para que consigamos que todos los estamentos de Gobierno, en las provincias y en los municipios, vayan concibiendo la idea como única, nunca se va a nacer sabiendo.

Yo que soy un peronista del primero al último de los pelos de mi cabeza, en el año 73’ Juan Perón saca una carta a los líderes del mundo, cuando les habla de los recursos naturales. Todos nosotros para quienes lo que decía Perón era palabra santa fuimos a leerlo para ver qué decía. ¿Y qué era lo que decía este hombre? Que los recursos naturales se agotaban, que no se podía jugar con el agua, que era imperioso que le prestáramos atención a ver lo que sucedía. Y más de uno de nosotros decíamos: “este hombre está loco, qué le agarró con esta cosa”. Pero 20 años después, en el 1993, se hace la primera reunión de Río, donde viene Bill Clinton – ustedes recordaran – a hablar del clima, del calentamiento global, del efecto invernadero, de las cosas que nos importaban a todos nosotros. Entonces de la misma manera, nosotros debíamos a comenzar a poner un granito, por supuesto no estoy comparándome con nadie, ni pretendo parangonar a nadie con esto, pero como lo vi, en aquel momento, también lo veo en otros momentos de la vida, donde están dadas las condiciones para que podamos hablar del mismo tema todos los que pensemos de la misma forma, con determinadas conductas, que no son buenas y que el Estado tiene la obligación de participar en ellas.

En 1891, ya hubo una ley, la 2786, que condenaba los malos tratos; el 27 de septiembre de 1954 se sancionaba la ley de Antonio Benítez, la que se conoce como Ley Sarmiento, la 14346, que incorporaba penas de hasta prisión por infringir malos tratos a los animales; aparece en época del proceso un decreto ley que declara de interés nacional la lucha antirrábica, incluye el sacrificio de los animales que estuvieran contagiados con rabia.

Nosotros en las cosas más modernas vamos encontrando provincias como Mendoza o como la provincia de Buenos Aires que ya han legislado sobre la condición no eutanásica; ciudades como Rosario o como Almirante Brown, en la provincia de Buenos Aires, o como Puerto Madryn y Chubut que vienen legislando sobre la tenencia responsable, vacunación, esterilización, estimulando prácticas no eutanásicas y la tenencia responsable es el eje de esta discusión, que nosotros queremos dar. Hablamos de la salud del animal, alimentación, el espacio protegido para las inclemencias del tiempo, espacio para eliminar sus residuos, desparasitación,  etc.

Pero hablamos de un eje, que se menciona en la norma, como uno de los centrales, que nos debemos hacer entre todos, por eso la importancia de que todos ustedes, que son conocedores de este tema cien, mil veces más que yo participen y colaboren porque es imperioso que en todo esto que signifique el control tengamos que hablar de la esterilización quirúrgica, es indispensable para el control de la reproducción indiscriminada.
La tenencia responsable y el cuidado no sólo conlleva al buen trato con los animales, sino lo que pretendemos que se entienda y comprenda que contribuye al bienestar de la comunidad en su conjunto. No es un gestito sobre el perrito, es un hecho de fondo, es una discusión de fondo. Pero uno de los problemas más importantes que abordamos con este programa, referido a la salubridad pública, producto de la superpoblación de perros y gatos, es la transmisión de enfermedades, como la rabia, la hidatidosis, la toxocariasis, la leptospirosis, la brucelosis y la toxoplasmosis. Todas estas enfermedades son pasibles de ser transmitidas del animal a la persona.

Pero todos sabemos, en el fondo, que es lo que nos está preocupando y mucho: al ministro de Salud, a la Presidenta de la Nación, fundamentalmente, y por eso nos motivó más que nada a empujar este carro de transformación de esta legislación, que llega a quienes amamos a nuestros cachorros.

Acá está la hermana de la Presidenta y los perritos de la casa: Martita, Cleo, Vito y saludos de Ernesto, mi perro también. Lo que estamos pensando en esto es qué hacemos con la leishmaniasis, la importancia que tiene trabajar fuertemente en términos de la leishmaniasis.

Se dicen millones de cosas y muchas veces se dicen millones de cosas de las que no se conocen. Charlando con los especialistas, con Juan, o con otros amigos con los que hemos podido hablar, si revoleamos un número cuántos perros puede haber en el NEA-NOA: un millón; cuántos pueden tener  leishmaniasis, un diez por ciento, son cien mil perros.

Estamos hablando de una cantidad impresionante que hay que tratarlo, cómo y bueno lo que estamos armando en el programa es la posibilidad de que la leishmaniasis visceral sea estudiada por los que van a representar estas tres patas y que de esa pata va a salir esta discusión. Entonces, este es el eje de lo que estamos planteando hoy, no es solamente la tenencia responsable de los perros y los gatos, que nos satisface a todos los que estamos presentes hoy acá, porque ninguno tiene razón para bajar la vista, o ponerse colorado por decirlo. Amamos a nuestras mascotas, amamos a nuestros perros y amamos a nuestros gatos, pero a la par de eso es muy importante que nosotros nos pongamos al frente de la lucha y la discusión sobre un tema tan profundo y tan necesario como es la transformación de esto que es la leishmaniasis y encontrarle una solución definitiva, que permita controles a unos años, por la captación masiva, por el ordenamiento de todos los que tenemos que hacer, trabajo que necesariamente lo tenemos que hacer entre todos.

Hasta el presente, el sacrificio y la eutanasia como método de control de la población canina y felina ha sido, además de poco ético, que no necesito explicarlo en demasía, e ineficaz e ineficiente. No actúan sobre las causas que los originan, no han actuado nunca, no lo van a resolver nunca, no se va a conseguir nunca. (APLAUSOS).

Por ello lo charlado con el ministro de Salud y con la Presidenta de la Nación, lo que hemos propuesto como método preventivo e idóneo para controlar la superpoblación de perros y gatos es lo que les acabo de decir: la esterilización quirúrgica, un método aceptado en todo el mundo, no estamos inventando absolutamente nada.

Los municipios citados, los tres municipios que acabo de mencionar; el caso de Rosario; el caso de Almirante Brown, que viene haciendo una muy buena tarea con los intendentes anteriores también y que yo quiero reconocerlo, y que se lo he dicho al actual intendente, que es un amigo mío, y que los intendentes anteriores fueron amigos míos y yo les insistí en que no corten esta cuerda, con cualquiera que hable todo el mundo lo reivindica, no pierdas esa oportunidad de seguir sosteniendo la defensa de un hecho tan importante, como el que viene haciendo tu municipio, porque es destacado por todos los que hablan, y el intendente así, supongo, que lo ha entendido y lo ha sostenido. (APLAUSOS)

Esta campaña de esterilización deberá organizarse estratégicamente, no es un tema que los tengamos que resolver al revoleo, para quedar bien o cosa por el estilo. El principio de la estrategia, de cómo se lo aborda, de cómo se llega al fondo y cómo se cumple con este tema, es fundamental, porque estamos hablando de una esterilización, que recién lo decía la locutora, que será quirúrgica, temprana, masiva, sistemática, de ambos sexos, que será extendida en el tiempo, abarcativa y gratuita. (APLAUSOS).

Por lo expuesto y por expresas instrucciones de la Presidenta de la Nación, nosotros creamos, a partir del día de hoy, el decreto 6.088, que acabamos de firmar el ministro Manzur, y quien les habla, acompañando la firma de la Presidenta de la Nación, crea el Programa Nacional de Tenencia Responsable y Sanidad de Perros y Gatos, así se llama nuestro programa. (APLAUSOS). Es una unidad ejecutora que va a funcionar en el ámbito del ministerio de Salud por la importancia que tiene lo que recién le comentaba.

Nosotros entendemos que es indispensable que resolvamos los problemas que pueden traer a nuestra población, resolviendo el problema de nuestros perros y nuestros gatos. Y para eso no hay que matarlos, hay que resolverlos. Lo resolvemos de la mejor manera, si está hipertrofiada la población, tenemos que buscar la menor manera de los que trabajan en el territorio para que nos acompañen, cómo hacemos con los perros callejeros para que nos den una mano porque el Estado solo no lo puede resolver, si no nos dan una mano los terceros, no queremos pasar por arriba de los veterinarios. Es indispensable que en esto estén todos aquellos que conocen y conocen de fondo lo que está sucediendo para poder hacer un trabajo en serio, respetuoso, cuidadoso, que tenga un mínimo de cuidado por el animal. No todos están en condiciones, a lo mejor, de ser intervenidos y este tipo de cosas esa Unidad Ejecutora tendrá que ir coordinándola estratégicamente, orientándolo y cerrándolo con cada uno de los ámbitos con los que vamos a ir acordando este tema.

Es indispensable todo este cierre, pero con un enorme objetivo de política sanitaria. Es enorme el objetivo de política sanitaria, perseguimos fuertemente esa solución, que garantice que se disminuya el riesgo de enfermedades zoonóticas preservando la salud humana.

Entonces nadie puede minimizar la situación. Nos gustan los perros y los gatos con locura, porqué no.

Por qué yo tengo que esconderme para decir que amo a mi perro con locura, y que forma parte de mi familia y que no podría desprenderme de él. Pero con eso también puedo hacer lo propio ayudando a que no suceda nada de esas enfermedades zoonóticas, que pueden acompañar a nuestros gatos y a nuestros perros, resolviendo la problemática tratándolo como corresponde y no dejando que llegue a un extremo que se hipertrofie la población, que se desarrolle de una forma inadecuada, que nadie le tenga control y que se termine pensando que la única solución es ir por la vida de ellos y no estamos de acuerdo que así sea, creemos que podemos resolverlo de otra manera, inteligentemente creando este ámbito. (APLAUSOS).

Nosotros entendemos y estamos convencidos que solo no se puede hacer, y por eso es indispensable contar con las provincias. Ya hay provincias que han dado su muestra y que nosotros tomaremos a través de esta Unidad Ejecutora, que va a estar compuesta por un representante del ministerio de Salud, un representante de Desarrollo Social y un representante de la Jefatura de Gabinete, a través de la Secretaría de Medioambiente.

Lo que buscaremos nosotros en esto es el acuerdo con las provincias, con los municipios, con las facultades de Ciencias Veterinarias, con los colegios profesionales, con los institutos y con ustedes, con las ONGs que saben del tema. Con los que saben hay que sentarse a hablar para hacer las cosas bien, no es un problema de iluminados de atrás del escritorio, es un problema de seriedad con las cosas que estamos haciendo.

Con lo cual creo haberles contado el eje de lo que estamos tratando de lanzar hoy, lo hacíamos a esta hora, en este día y en este lugar porque la Presidenta quería participar porque es tan perrera como nosotros, pero su viaje a Rosario tuvo que anticiparse – por razones climáticas – y no pudimos hacer esto. Lo haremos en otra oportunidad, no va a faltar la oportunidad, los representantes caninos de la casa están todos y gracias a la hermana de la Presidenta, que nos ha acompañado también. (APLAUSOS).

Nos encontramos en una tarea que tiene una dimensión muy grande, no es un tema fácil, es un tema muy grande, es imperioso que esta comisión que nosotros vamos a conformar rápidamente y que vamos a empezar a tomar contacto, a relevarlo, a armar una estrategia de inventario, de desarrollo de zona, de conocimiento de la zona, de definiciones estratégicas en términos de enfermedades propias de los lugares donde van sucediendo, del conocimiento de los veterinarios, es indispensable pensar en ellos.

Y en este hay un tema que no podíamos dejar pasar: se están cumpliendo, en los próximos días, y me pidió la Presidenta de la Nación que hiciera especial mención en el tema, 250 años de la vida de la actividad veterinaria en el mundo, mis felicitaciones a todos los que son veterinarios y han elegido esta noble profesión. (APLAUSOS).

Con lo cual, a partir de mañana, verán publicado en el Boletín Oficial, el decreto 1.088, que no dice otra cosa, más o menos, que lo que les estoy contando, no es otra cosa que buscar soluciones para lo que siempre creímos que teníamos que buscarla y no le encontrábamos mucho la vuelta, tomamos la decisión, es el Estado promotor el que tiene que estar al frente de esto, coordinando con las provincias y los municipios, necesitamos de los veterinarios porque esto tiene que garantizar el cuidado y la protección de la vida de nuestros animales a la vez que se produzcan estos hechos.

Necesitamos de ustedes, las ONGs que tanto han hecho solitos, muchas veces levantando su voz, muchas veces por las redes sociales, muchas veces de una forma u otra levantando su queja para que sean comprendidos y logremos evitar la matanza tonta, innecesaria de nuestros animales y podamos trabajar en conjunto y de la mejor forma hacer eso que tanto nos gusta que es cuidar lo propio pero cuidar también la vida de nuestros conciudadanos que, en definitiva, también merecen ser respetados.

Y para eso tenemos que conocer lo que pasa con nuestros animales, con lo cual estamos cumpliendo con los dos pasos indispensables para ello.

Muchísimas gracias por haber venido y que Dios los bendiga. (APLAUSOS)

En el día del Médico Veterinario argentino, 6 de Agosto, GRACIAS SRA. PRESIDENTE!... pero...

El 6 de agosto, Sra. Presidente, los Médicos Veterinarios celebramos junto con nuestros hermanos en la Academia, los Ingenieros Agrónomos, nuestro día.

Ud. hace unas semanas, Ud. firmó un Decreto que resalta algunas de nuestras importantes funciones en la sociedad.

GRACIAS SRA. PRESIDENTE!

Pero…

Permítame, respetuosamente, estos comentarios.

Gracias por dar una alegría a los que son como yo, médicos veterinarios, sanitaristas y defensores del bienestar y calidad de vida de animales humanos y no humanos, dándole a la “Tenencia responsable y la salud de los perros y gatos” el carácter de “Política de Estado”.

Por reconocer el valor de las acciones de la medicina veterinaria en esto desde la casa presidencial, enfatizando el rol de la familia en la tenencia de sus compañeros haciendo a “sus” compañeros perros testigos privilegiados en nombre de todos los demás.  

  • Pero permítame decirle en que estuvo mal asesorada al creer una difundida leyenda urbana: que la UNESCO y la ONU patrocinaron la Declaración Universal de los Derechos Animales. Eso nunca ocurrió.


  • Se equivocan los que piensan que un programa de castrar y soltar perros es exitoso, porque un animal castrado no se reproduce, pero ataca, lastima y mata.

Quienes siguieron esta propuesta en Tierra del Fuego pusieron toda la ganadería ovina de la isla al borde de la extinción, como la población de guanacos, al ser atacados y muertas sus crías por jaurías de perros asilvestrados que tuvieron que ser declarados plaga para su combate y proteger así a otros animales, pobladores e industria.

Al proteger la vida de los perros condenaron a muerte dolorosa  a miles de corderos y guanacos.


  • Le presentaron la eutanasia animal como una aberración, cuando en manos de los médicos veterinarios es una necesaria herramienta legal y ética para poner fin al sufrimiento de un animal.

Y recalco, de sólo un animal.

Porque si debo matar a más de uno, y ese animal está sano, no es una eutanasia sino una “muerte humanitaria”. Y es ética y legal.

Es lo mismo si mato a un animal –sano-para permitir que sus músculos se transformen en la carne que acompaña nuestra dieta, el cuero de nuestros zapatos, carteras o cinturones.  No hay diferencias en matar un perro que nadie adopta, desea ni cuida para evitar riesgos ciertos a la sociedad, con matar un animal para alimentarme. Ambas son muertes, ambos son animales sanos que mecerían vivir, y una decisión de la sociedad legítima de usarlos o rechazarlos termina sus vida.

Matar animales sin dueño se evita solamente sacándolos de la calle y dándolos en adopción o mantenerlos en refugios de por vida con provisión de sus necesidades indispensables a cargo del estado, no dejándolos sueltos.


También se recomendó esto en las  conclusiones (2007) de la Coalición Internacional para el Manejo de Animales de Compañía formada por la WSPA, Sociedad Humanitaria Internacional, Fondo Internacional para el Bienestar Animal, Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales, la Federación Universal para el Bienestar Animal, la Asociación Mundial de Veterinarios Especialistas en Animales Pequeños  y la Alianza para el Control de la Rabia.

Estas importantes reuniones mencionaron que la eutanasia es la última y dolorosa opción que a veces “puede” ser usada, pero no es el eje de campaña alguna, como nunca lo fue en el país.

  • Sin un cuidadoso planeamiento y consideración de la información científica disponible, generaremos una nueva casta de “vacas sagradas”: perros y gatos que, castrados, circularán sin control por calles, avenidas y autopistas.

Cuando esos animales muerdan, generen accidentes viales y contagien enfermedades mortales al animal humano y al no humano, de nada valdrá que estén castrados o desparasitados. El daño ya estará hecho y ambos animales, sufrirán, enfermarán y quizás morirán, habiéndose afectado profunda y definitivamente su salud, bienestar y calidad de vida.

Gracias de nuevo Sra. Presidente, por su reconocimiento público de uno de nuestros roles, en el año de celebración de los 250 años de la Medicina Veterinaria en el mundo.  

Prof. Dr. Leopoldo R. Estol. Médico Veterinario(UBA ‘69) , Diplomado en Salud Pública (UBA’84), Especialista en Bienestar Animal (CPMV’011), Director, Centro de la Ciencia del Bienestar Animal, Asociación Dirigentes de Empresa, Buenos Aires, Argentina.

lunes, 1 de agosto de 2011

Mahatma Gandhi writings on the stray dog issue


Gandhiji[1]’s writings on the stray dog issue.

(PARA LEER VERSION COMPLETA)

When Mahatma Gandhi was a journalist in the 1920s and early 1930s, he wrote in his newspaper Young India about euthanizing dogs.

Mahatma Gandhi wrote extensively about our duties towards animals, specifically about dogs on the streets and their welfare. He wrote about responsible ownership long before the term had even been coined. He brought attention to the plight of homeless dogs and legislation to protect them decades before any research had been done on the issue. Ironically except in India, humane societies the world over, implement dog control based on the same principles propagated by him over 80 years ago. 
A mill owner in Ahmedabad, Ambalal Sarabai, had 60 stray dogs killed outside his mill. Being a Hindu[2] he felt remorse over his actions and went to Gandhiji. When Gandhiji approved of his deed a huge controversy arose. The Ahmedabad Humanitarian Society and many other people asked him how he, the apostle of Ahimsa, could approve of the killing when religions like Hinduism[3] and Jainism[4] prohibited the taking of life. It is then that he used his paper Young India to explain what true Ahimsa[5] really meant. 
When I wrote the article on this subject I knew that I was adding one more to my already heavy burden of problems. But it could not be helped. Angry letters are now pouring in. At an hour when after a hard day’s work I was about to retire to bed, three friends invaded me, infringed the religion of ahimsa in the name of humanity, and engaged me in a discussion on it. They had come to me in the name of humanity. How could I refuse to see them?” 
“So I met them. One of them I saw, betrayed anger, bitterness and arrogance. He did not seem to me to have come with a view to getting his doubts solved. He had come rather to correct me. Everyone has a right to do so, but whoever undertakes such a mission must know my position. But he was not to blame for it. This impatience which is but a symptom of violence is to be found everywhere. The violence in this case was painful to me as it was betrayed by an advocate of non-violence.” 
“He claimed to be a Jain[6]. I have made a fair study of Jainism. But the Jains have no monopoly of ahimsa. It is not the exclusive peculiarity of any religion. Every religion is based on ahimsa, its application is different in different religions[7]. I do not think the Jains of today practice ahimsa in any better way than others. I can say this because of my acquaintance with the Jains, which is so old that many take me to be a Jain. Mahavir [8]was an incarnation of compassion and Ahimsa. How I wish his votaries were votaries also of his ahimsa. Protection of little creatures is indeed an essential part of ahimsa, but it does not exhaust itself with it. Ahimsa begins with it.”   
The Mahajan[9] may not allow the dogs to stray… It is a sin; it should be a sin to feed stray dogs and we should save numerous dogs if we had legislation making every stray dog liable to be shot. Even if those who feed stray dogs consented to pay a penalty for their misdirected compassion we should be free from the curse of stray dogs.” 
“Humanity is a noble attribute of the soul. It is not exhausted with saving a few dogs or a few fish; such saving may even be sinful. If I have a swarm of ants in my house, the man who proceeds to feed them will be guilty of a sin…. The Mahajan may feel itself safe and believe that it has saved their lives by dumping dogs near my field but it will have committed the greater sin of putting my life in danger.” 
“A roving dog without an owner is a danger to society and a swarm of them is a menace to its very existence…. If we want to keep dogs in towns or villages in a decent manner no dog should be suffered to wander. There should be no stray dogs even as we have no stray cattle…. But can we take individual charge of these roving dogs? Can we have a pinjrapole[10] for them? If both these things are impossible then there seems to me no alternative except to kill them.” 
“Connivance or putting up with status quo is no ahimsa, there is no thought or discrimination in it. Dogs will be killed whenever they are a menace to society. I regard this as unavoidable in the life of a householder. To wait until they get rabid is not to be merciful to them. We can imagine what the dogs wish if a meeting would could be called of them, from what we would wish under the same circumstances. We will not choose to live anyhow. That many of us do is no credit to us. A meeting of wise men will never resolve that men may treat one another as they treat rabid or stray dogs… We offend against dogs as a class by suffering them to stray and live on crumbs or leavings from our plates that we throw at them and we injure our neighbors also by doing so.” 
“I am therefore strongly of the opinion that if we practice the religion of humanity we should have a law making it obligatory on those who would have dogs to keep them under guard and not allow them to stray and making all stray dogs to be liable to be destroyed after a certain date.” 
“What I have insisted upon is a municipal by law authorizing municipalities to destroy unowned dogs. Every unlicensed dog should be should be caught by the police and immediately handed over to the Mahajan if they have adequate provision for the maintenance of these dogs and would submit to municipal supervision as to the adequacy of such a provision. Failing such a provision all stray dogs should be shot. This simple legislation will also prevent dogs from cruel neglect.” 
“I have never meant that everyone should own a dog. What I have said is that the dogs should in no case be ownerless. Not that owned dogs will be immune, but the owners will be responsible for them if they are diseased or get rabies.”  

Letter to Gandhiji:
“You ask us not to feed stray dogs, but we do not invite them. They simply come. How can they be turned back…we are all sinners, why should we not practice what little kindness we can?” 

Gandhiji’s reply:
“It is from this false feeling of compassion that we encourage himsa in the name of ahimsa. But as ignorance is no excuse before man-made law, even so is it no excuse before divine law… It is the duty of society to support the blind and the infirm, but everyone may not take the task upon himself… If it is thus a sin on the part of the individual to undertake feeding beggars, it is no less a sin for him to feed stray dogs. It is a false sense of compassion. It is an insult to the starving dog to throw a crumb at him. Roving dogs do not indicate compassion and civilization in society; they betray instead the ignorance and lethargy of its members… That means we should keep them and treat them with respect as we do our companions and not allow them to roam about. By aggravating the evil of stray dogs we shall not be acquitting ourselves of our duty to them… It is my firm conviction that this sorry plight is due to our misconception of ahimsa, is due to our want of ahimsa. Practice of ahimsa cannot have as its result impotence, impoverishment and famine. If this is a sacred land we should not see impoverishment stalking it.” 
“Cows we cannot protect, dogs we kick about and belabour with sticks, their ribs are seen sticking out and yet we are not ashamed of ourselves and raise a hue and cry when a stray dog is killed. Which of the two is better – that 5000 dogs should wander about in semi-starvation living on dirt and excreta and drag on a miserable existence, or that 50 should die and keep the rest in a decent condition?... But it is possible that the man who kills the dogs that he cannot bare to see tortured thus, maybe doing a meritorious act. Merely taking life is not always himsa, one may even say there is sometimes more himsa in not taking life.” 
“The destruction of bodies of tortured creatures being for their own peace cannot be regarded as himsa, or the unavoidable destruction caused for the purpose of protecting ones wards, cannot be regarded as himsa.” 
“For instance an alternative has been suggested in the shape of confining even rabid dogs in a certain place and allowing them to die a slow death. Now my idea of compassion makes this thing impossible for me. I cannot for a moment bear to see a dog or for that matter any other living being, helplessly suffering the torture of a slow death.” 
“If they really want to be humane they should finance a society to keep these dogs. But since neither the State nor the humanitarians care for these dogs driven mad by hunger and thirst, it is kinder to destroy them. 
“Letters on this subject are still pouring in, but I fail to discover any new question or any fresh argument advanced. I would therefore ask those who have been thinking on this subject to read this series of articles over and over again. I do so without the slightest hesitation, inasmuch as they are a result not of ideas hastily formed, but of experience of many years. I have presented no new principles, I cannot say how far the presentation is correct, but as it represents my honest conviction, and as many friends expect me to solve intricate problems in ahimsa, I can only ask them to turn to the series I have been writing. Some of my correspondents wrench my own sentences from their contexts and quote them against me, some quote part of them and omit the most essential remainder.” 
“A correspondent reminds me of the advice given to me by Shri Rajchandra[11] when I approached him with a doubt as to what I should do if a serpent threatened to bite me. Certainly his advice was that rather than kill the serpent I should allow myself to be killed by it. But the correspondent forgets that it is not myself that is the subject matter of the present discussion, but the welfare of society in general as also of the suffering of animals. If I had approached Rajchandrabhai with the question whether I should or should not kill a serpent writhing in agony, and whose pain I could not relieve otherwise, or whether I should or should not kill a serpent threatening to bite a child under my protection, if I could not otherwise turn the reptile away, I do not know what answer he would have given. For me the answer is as clear as daylight and I have given it.” 

Letter to Gandhiji:
“You advocate the destruction of stray dogs. Do you include in the category the very useful village dogs?” 

Gandhiji’s reply:
“Most certainly I do not. The village dogs are the cheapest and most efficient police we have for protecting villagers against thieves at night and intruding dogs and other animals during the day. But I have not advocated an indiscriminate destruction of even stray dogs. Many other remedies have to be adopted before that drastic measure is resorted to. What I have insisted upon is a municipal by-law authorizing municipalities to destroy unowned dogs. This simple legislation will prevent dogs from cruel neglect and put the Mahajan upon their mettle. It is the indiscriminate and thoughtless charity which has to be resisted. That charity that feeds dogs and indeed men who choose to become beggars harms the beggars and the society which encourages such false charity.” 
Letter to Gandhiji:
“You say that if we can neither take individual charge of roving dogs nor have a pinjrapol for them, the only alternative is to kill them. Does that mean that every roving dog should be killed, although it may not be rabid? Don’t you agree that we leave unmolested all harmful beasts, birds and reptiles, so long as they do not actually harm us? Why should the dogs be an exception? Where is the humanity of shooting innocent dogs wherever they are found roving? How can one wishing well to all living beings do this?” 
Gandhiji’s reply:
“The writer has misunderstood my meaning. I would not suggest even the destruction of rabid dogs for the sake of it, much less that of innocent roving dogs. Nor have I said that these latter should be killed wherever they are found. I have only suggested legislation to that effect, so that as soon as the law is made, humane people might wake up in the matter and devise better management of stray dogs. Some of these might be owned, some might be put in quarantine. The remedy, when it is taken, will be once for all. Stray dogs do not drop down from heaven. They are sign of idleness, indifference and ignorance of society. When they grow into a nuisance, it is due to our ignorance and want of compassion. A stray dog is bound to take to his heels if you do not feed him. The measure I have suggested is actuated no less by a consideration of the welfare of dogs than by that of society. It is the duty of the humanitarian to allow no living being aimlessly to roam about. In performance of that duty it may be his duty once in a way to kill some dogs.” 
Letter to Gandhiji:
“How did you hit upon the religion of destroying dogs at the old age of 57? If it had occurred to you earlier than this why were you silent so long?” 
Gandhiji’s reply:
“Man proclaims a truth only when he sees it and when it is necessary, no matter even if it be in his old age. I have long recognized the duty of killing such animals within limits laid down above, and have acted upon it on occasions. In India the villagers have long recognized the duty of destroying intruding dogs. They keep dogs who scare away intruders and kill them if they do not escape with their lives. These watch-dogs are purposely maintained with the view to protecting the village from other dogs etc., as also from thieves and robbers whom they attack fearlessly. The dogs have become a nuisance only in cities, and the best remedy is to have a law against stray dogs.”   

Letter to Gandhiji:
“You have been so much under the Western influence that you have learnt to think that it is proper to kill lower beings for the sake of man. It is better to confess your error and apologize to the world. You should have made up your mind in this mater after exhaustless sifting. Instead you have passionately taken sides and discredited yourself.” 

Gandhiji’s reply:
“This is the least offensive sentence I have picked up from letters of this type. I submit I have not formed my opinion without much deliberation. It is not an opinion I have recently formed, neither is it hasty. One should not let his so called greatness come in the way of the formation of opinion; otherwise he cannot arrive at truth.” 
“I do not think that everything Western is to be rejected. I have condemned the Western civilization in no measured terms. I still do, but it does not mean that everything Western should be rejected. I have learnt a great deal from the West and I am grateful to it. I should think myself unfortunate if contact with and the literature of the West had no influence on me. But I do not think I owe my opinion about the dogs to my Western education or Western influence. The West (with the exception of a small school of thought) thinks that it is no sin to kill the lower animals for what it regards to be the benefit of man. It has therefore encouraged vivisection. The West does not think it wrong to commit violence of all kinds for the satisfaction of the palate. I do not subscribe to these views. According to the Western standard it is no sin, on the contrary it is a merit, to kill animals that are no longer useful. Whereas I recognize limits at every step. I regard even the destruction of vegetable life as himsa. It is not the teaching of the West.” 
“Argumentum ad hominum [12]has no place in a discussion of principles and their practice. My opinions should be considered as they are, irrespective of whether they are derived from the West or the East. Whether they are based on truth or untruth, himsa or ahimsa is the only thing to be considered. I firmly believe they are based on truth and ahimsa.” 
“If anyone thinks that the people in the West are innocent of humanity he is sadly mistaken. The ideal of humanity in the West is perhaps lower, but their practice of it is very much more thorough than ours. We rest content with a lofty ideal and are slow and lazy in practice. We are wrapped up in deep darkness as is evident from our cattle, paupers and other animals. They are eloquent of our irreligion rather than our religion.” 







[1]Gandhiji means “gandhi the great”
[2] A person who adheres to a certain religion : Hinduism
[3] A diverse body of religion, philosophy, and cultural practice native to and predominant in India, characterized by a belief in reincarnation and a supreme being of many forms and natures, by the view that opposing theories are aspects of one eternal truth, and by a desire for liberation from earthly evils.
[4] An ascetic religion of India, founded in the sixth century B.C., that teaches the immortality and transmigration of the soul and denies the existence of a perfect or Supreme Being.
[5] A Buddhist and Hindu doctrine expressing belief in the sacredness of all living creatures and urging the avoidance of harm and violence.  


[6] A believer or follower of Jainism.
[7] [Sanskrit ahi·sā : a-, not + hi·sā, injury (from hi·sati, he injures).]
[8] Mahavir was born in 599 B.C. as a prince in Bihar, India. At the age of 30, he left his family and royal household, gave up his worldly possessions, including clothing and become a monk.
[9] Mahajan is an Indian surname or title, found among castes.
This surname is an amalgam of two Sanskrit words: Maha meaning great, and Jan meaning people or individuals.
[10] premises to care for aging cattle till their death.  http://www.hindu.com/thehindu/mp/2003/08/18/stories/2003081800150300.htm

[11] one of the most renowned Jain scholar, inspired Gandhi’s philosophy non violence.
[12] Appealing to personal considerations rather than to logic or reason: Debaters should avoid ad hominem arguments that question their opponents' motives.  

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